Hoy a partir de las 11 de la mañana se volverán a ver las caras los socios privados de YPF la familia Eskenazi y la española Repsol y el Estado, que tendrá la representación del coordinador del Ministerio de Planificación y director en la compañía, Roberto Baratta. Es probable que vaya acompañado por el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y el secretario de Energía, Daniel Cameron. Será en la reunión de directorio que celebrará la compañía en su torre de Puerto Madero.
Entre los temas a tratar hay uno sobresaliente: la convocatoria a una asamblea de accionistas para definir el destino de las utilidades de YPF el último año. Hasta el momento no trascendió una definición precisa con respecto al resultado del encuentro de hoy. En el Gobierno confían en que la empresa aceptará su reclamo de crear una reserva voluntaria para inversiones, exploración y explotación de hidrocarburos en el país integrada por los dividendos aún no distribuidos de 2010 y los de 2011. Fuentes de trato frecuente con el management de YPF, sin embargo, no creen que esa alternativa se concrete tal como la planteó el Gobierno.
Por otra parte, trascendió ayer que la Casa Rosada recibió una nueva presión diplomática. Fue de parte de la Embajada de México en el país, que se habría comunicado con Julio De Vido para hacerle llegar su preocupación por el futuro de YPF. Sucede que Pemex, la empresa estatal de ese país, tiene una participación de casi un 9,5% en Repsol, la mayor accionista de la ex estatal argentina, por lo que los vaivenes locales afectan los intereses del país azteca.
México es, además, el país que presidirá durante este año al G-20, un espacio de discusión internacional muy cercano al interés de la presidenta Cristina Fernández.
El cónclave de hoy tendrá un sabor especial. Sebastián Eskenazi, vicepresidente de la compañía, y Antonio Brufau, casi con seguridad a través de teleconferencia, compartirán un ámbito de intercambio de opiniones con funcionarios públicos por primera vez desde el inicio de la saga de reversiones de áreas que inició la semana pasada Chubut y Santa Cruz, continuó con Neuquén y posiblemente se extenderá hasta Mendoza entre mañana y el viernes.
En esa línea, el gobernador de la provincia cuyana, Francisco Paco Pérez, se reunió ayer con el ministro de Planificación, Julio de Vido, en Buenos Aires, para comentarle el grado de avance de una posible reversión de áreas petroleras de la empresa en la provincia. El anuncio estaba previsto para el martes, pero YPF presentó el lunes al mediodía una respuesta a la intimación mendocina. Eso obligó a los técnicos de la provincia a estudiar con más detenimiento las medidas a seguir.
Una vez más ayer, el ministro español de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ratificó que el país ibérico defenderá los intereses de la petrolera Repsol en la Argentina.
Nosotros defendemos los intereses de cualquier empresa española que esté en el resto del mundo e intentamos mantener las mejores relaciones bilaterales posibles con todos los Ejecutivos, afirmó.
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