Ann Romney quedó en el centro de la campaña electoral de su esposo cuando salió a defender las políticas del Partido Republicano relacionadas con las mujeres, tras las críticas recibidas por un miembro importante del Partido Demócrata, que dijo que la mujer del candidato estaba alejada de la realidad “porque no ha trabajado ni un día en su vida”.
Los comentarios de Hilary Rosen, una estratega demócrata que luego se disculpó, le dieron al equipo de campaña de Romney la oportunidad de dirigirse directamente a las mujeres cuando las encuestas de opinión entre ellas muestran que favorecen claramente al presidente Barack Obama. La campaña de Romney ya ha utilizado antes a Ann Romney, que es elocuente y popular entre los conservadores, en un intento por conectarse con las mujeres.
Ante las declaraciones hechas por Rosen, que no es parte del equipo que trabaja en la reelección de Obama, a CNN el miércoles, Romney respondió rápidamente a través de una nueva cuenta de Twitter que atrajo 12.000 seguidores en pocas horas. La esposa del candidato dijo: “Elegí quedarme en casa y educar a cinco hijos varones. Créanme, es un trabajo duro”.
Los asesores de la Casa Blanca creen que muchas mujeres están dispuestas a respaldar otra vez al presidente, especialmente en cuestiones sociales, a medida que la economía mejora gradualmente, pero que las disputas como la de Rosen pueden amenazar esa tendencia.
La rápida respuesta de los asesores de la campaña de Obama es evidencia de lo perjudicial que pueden llegar a ser comentarios como los de Rosen. Todos buscaron distanciarse de las declaraciones. “No puedo estar más en desacuerdo con Hilary Rosen. Sus comentarios están mal y la familia es algo que no se toca. Debería disculparse”, expresó en un tweet Jim Messina, el director de la campaña por la reelección presidencial.
La primera dama Michelle Obama también dijo, a través de Twitter, que “todas las madres trabajan mucho y cada mujer merece ser respetada”.
En declaraciones a Fox News, el mismo miércoles, Ann Romney dijo que la carrera que había elegido era ser madre y que es necesario “respetar las decisiones que toman las mujeres”.
Cuando le preguntaron si podía entender las circunstancias que enfrentan muchas madres que no pueden educar a sus hijos con el beneficio de una fortuna como la que ha ganado su marido, la esposa del candidato insistió en que sentía “compasión” por la gente que enfrenta dificultades.
En un episodio separado, se esperaba que la Lista Susan B. Anthony, un grupo contrario al aborto, decidiera respaldar a Romney. Esta es la señal más reciente de que los conservadores han decidido congregarse en torno a un candidato al que hasta hace poco consideraban demasiado moderado.
Pero, tras el anuncio de que Rick Santorum, un candidato muy conservador en cuestiones sociales, se retiraba de la competencia por la candidatura del Partido Republicano, Romney empezó a esforzarse por atraer a los seguidores de Santorum mientras, simultáneamente, busca captar a los moderados y a los independientes que se han alejado de la política por el tono vehemente de las campañas para las primarias.
La promesa de Romney de reducir los fondos federales para Planned Parenthood, una organización que brinda servicios vinculados a la salud sexual y reproductiva, incluido el aborto, alarmó a muchos moderados.
Las encuestas muestran que a Romney no le va bien con las votantes: una encuesta realizada por ABC News/Washington Post, cuyos resultados fueron publicados esta semana, muestra que 57% de las mujeres apoyan a Obama, y sólo 38% dicen que votarían por Romney. Desde hace tiempo que los demócratas cuentan con esta ventaja, pero la larga batalla por la nominación republicana, que se desvió de los temas económicos para atacar los métodos anticonceptivos y los fondos federales para abortos, hizo que la ventaja se hiciera aún mayor.
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Usuario Invitado
29-04-2012 09:35:04Usuario Invitado
12-04-2012 23:44:17Usuario Invitado
12-04-2012 23:33:21