Daniel Reposo
Dentro de un mes, aproximadante, se sabrá si el Gobierno deberá apelar a un plan B para ocupar el sillón de la Procuración General de la Nación, que dejó vacante Esteban Righi. Mientras en el Senado el oficialismo aún necesita un par de brazos que se alcen por la candidatura del titular de la Sigen, Daniel Reposo, otras variantes permanecen en carpeta.
Dentro del Gobierno se manejan dos hipótesis: batallar por Reposo hasta el final de la sesión que tratará su pliego o, en la antesala del debate parlamentario, proponer otro postulante si las negociaciones (que incluyen votos a favor u oportunas ausencias) no dan sus frutos a tiempo.
El kirchnerismo no suele rehuir de las peleas, aún de aquellas con final incierto. Pero, según algunos funcionarios, la puja por el nuevo procurador podría ser una excepción. No van a querer demostrar debilidad, aventuró un funcionario que está al tanto del operativo en favor de Reposo. Su pliego ya enfrenta un par de impugnaciones (desde sectores de la oposición y de una agrupación del Colegio de Abogados), que deberán ser desestimadas en comisión para llegar al recinto. La diputada Graciela Ocaña incluso juntó firmas en su contra en la peatonal Florida. Su amistad con el vicepresidente Amado Boudou, investigado por el escándalo Ciccone y artífice de la caída de Righi por su denuncia contra el estudio que fundó el ex procurador; y su cercanía con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; serán los principales argumentos opositores para voltear su candidatura. Y apuntarán contra su supuesta falta de experiencia y las acusaciones por su rol como representante estatal en Papel Prensa.
El candidato K a jefe de fiscales ya sabe cuál será su misión, comunicada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Necesitan un soldado en ese lugar porque Reposo tiene la orden de desmantelar la corpo parajudicial, revelan en su entorno, apuntando contra el nuevo enemigo del Gobierno. No muchos posibles postulantes al cargo cumplirían con los requisitos demandados en Olivos. Un nombre que se evaluó y que podría ser rescatado si falla el plan A es el fiscal general Alberto Nisman, quien tiene a su cargo la causa por el atentado a la AMIA. Las variantes se mantienen en carpeta ya que, faltando un mes aproximadamente para que la votación (según cálculos del propio oficialismo parlamentario), su nombramiento aún depende de dos votos o tres ausencias. Ese panorama se lo transmitió Juan Zabaleta, mano derecha de Boudou en el Senado, al propio Reposo la semana pasada. Parece tiempo suficiente pero los más pesimistas prefieren no arriesgar un pronóstico.
Mientras, en público, el titular del organismo de control se muestra optimista por su futuro nombramiento, en el área a su cargo deslizan una frase que suena a resignación. A la Rosada, Daniel le sirve más acá adentro que en la Procuración. En el último tiempo, fue resonante el rol de Reposo en Papel Prensa, pero también aportó sus síndicos a la intervención de TBA y el reciente desembarco estatal en YPF.
Su sucesión en la Sigen desvela a su actual titular. A través de Rodrigo Cuesta, La Cámpora hizo pie en la sindicatura en febrero. Reposo participó a medias de la elección, cuentan cerca suyo: Le dieron cuatro nombres y él eligió uno. Pero al candidato le gustaría que lo reemplazara Agustín Tarelli, síndico adjunto, porque teme que quien llegue rompa lo que él construyó dentro del organismo al que pertenece desde los 16 años.
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Usuario Invitado
23-04-2012 18:13:09Usuario Invitado
23-04-2012 15:33:22Usuario Invitado
23-04-2012 06:23:55