Los cinco favoritos para estas históricas elecciones presidenciales en Egipto aseguraron estar bien posicionados para la segunda vuelta, al cierre de los comicios anoche tarde.
Dos días de votaciones y una durísima batalla de varias semanas han demostrado la capacidad del país para la política democrática, tras la revolución de febrero de 2011 que derrocó a Hosni Mubarak. Pero también se ha polarizado el electorado.
El recuento comienza inmediatamente, y los resultados de la primera vuelta se esperan para el domingo. Pero la maquinaria proselitista de los candidatos (Mohamed Morsi de Hermandad Musulmana; Amr Moussa, ex ministro del exterior; Ahmad Shafiq, ex primer ministro; Abdel Moneim Aboul Fotouh, ex líder de Hermandad; y Hamden Sabahi, socialista) se mantendrá en pie.
Los cinco están listos para intensificar la campaña para una probable segunda vuelta el 16 y 17 de junio y están preparados para cuestionar cualquier resultado que consideren equivocado, y hasta prometieron salir a protestar si hay fraude.
“Si Shafiq gana, habrá disturbios, significará caos”, aseguró un oficial de su campaña. Un colaborador de Sabahi agregó: “Nosotros no hacemos toda esta revolución para que el ex primer ministro nos gobierne”.
Una coalición de ONG encabezada por la Organización Egipcia de Derechos Humanos señaló que sabía de varias instancias en las que las campañas de Morsi, Shafiq y Aboul Fotouh habían ofrecido dinero a los votantes.
0 Comentarios