Mitt Romney
El republicano Mitt Romney comenzó la cuenta regresiva para elegir quien será su compañero de fórmula para derrotar al presidente Barack Obama en las elecciones del próximo 6 de noviembre. Y el creciente poder del voto latino en Estados Unidos es un factor que sin dudas está en la mesa de las decisiones. Según el último censo realizado en 2010, de una población de 310 millones de personas, 51,7 millones eran de origen latino, lo que significa que integran el 20% del electorado.
La popularidad de Romney entre los latinos es bastante baja y algunos estrategas republicanos estiman que la elección de un hispano como vice podría revertir ese rechazo. Alexis Ludwing, consejero político de la Embajada de Estados Unidos en la Argentina, afirmó en el marco de una charla sobre las próximas elecciones en su país, que si Romney optara por nombrar a un latino como compañero seria una clara señal de que el Partido Republicano asume que el electorado latino importa. Es la primera minoría de Estados Unidos, afirmó.
Marco Rubio, senador de Florida, Susana Martínez, gobernadora de Nuevo México y Brian Sandoval, gobernador de Nevada, son los latinos que suenan con más fuerza para ese cargo.
Hijo de cubanos, Rubio es quien tiene más alto perfil entre los republicanos hispanos y además representa a uno de los estados más importantes de EE.UU. El movimiento ultra conservador Tea Party lo tiene entre sus preferidos. En sus discursos defiende a ultranza los principios de la libre empresa, la libertad individual y la reducción al mínimo indispensable del aparato del Estado.
Susana Martínez fue la primera hispana elegida a la gobernación de un estado y podría ser un polo de atracción del voto de origen mexicano, pero algunos analistas señalan que Nuevo México es tradicionalmente demócrata y estiman que no podría añadir un número significativo de votos a Romney.
El caso de Sandoval es similar al de Martinez ya que Nevada es un estado de voto demócrata.
Más allá de su origen, los posibles candidatos son sometidos a una exhaustiva investigación de antecedentes, historial financiero y cualquier información, hasta posibles infidelidades conyugales, que puedan resultar un perjuicio para el candidato presidencial.
Aunque el estado de la economía será el factor más relevante a la hora de decidir quien residirá en la Casa Blanca en los próximos cuatro años, los estrategas saben que una elección equivocada del vice puede tener consecuencias negativas.
Tienen muy presente la experiencia de 2008, cuando el entonces candidato a la presidencia, John McCain, eligió como compañera a la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin, líder del Tea Party, quien finalmente resultó un factor en contra.
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